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Mulholland Dr. Francia/EEUU, 2001 | Dir: David Lynch | 145 min. Como siempre el maestro Lynch poniendo a prueba a todo el mundo, y de qué manera. Esta es una de esas películas proclives al comentario afectado por el pseudo intelectualismo, que alaba o descalifica un filme por su incapacidad para "comprenderlo". Y en efecto, Lynch se sienta olímpicamente sobre aquellas intenciones decodificadoras ya que sus filmes hay que verlos con todos los órganos del cuerpo dejando deliberadamente al cerebro en último lugar. Mulholland Drive es una histopria redonda, retorcida por la superposición de la aparente fantasía y la aparente realidad. Una actriz frustrada: Betty Elms/Diane Selwyn (una increíble y excepcional Naomi Watts). Una actriz arribista, promiscua y bisexual: Rita (inquietante Laura Harring) y amores que van y vienen, proyecciones de lo que uno desea ser versus lo que uno en realidad es. El filme se bifurca en el momento del accidente de auto, a partir de allí Lynch nos lleva por el camino fantástico y cuando ya todo no se puede deformar más, entonces nos retrotrae a la "realidad" a través de una cajita azul. No lo piense mucho, es Lynch, y tal vez hay que estar algo acostumbrado a su filmografía para entender sus fetiches recurrentes o su simbología tan particular. Sin embargo, Mulholland Dr. nunca aburre, más bien implica (y complica) al espectador que al dejar la sala siente que tal vez sus pasos no son tal reales. (19/jul/2006) Disponible en: DVD (Polvos Azules) |
Nueve Reinas Argentina, 2000 | Dir: Fabián Bielinsky | 114 min. Esta debe ser una de las mejores películas latinoamericanas de las últimas décadas. Fabián Bielinsky resulta habílísimo retratando la Buenos Aires en crisis económica de los 90 pero a través de una ingeniosa trama delincuencial en la que sutilmente se encuentran el drama, el humor, la sátira social, el desencanto, la necesidad, el ingenio, lo gansteril, lo policial, etc. Todo esto, al seguir a "Marco" (Ricardo Darín) en sus correrías urbanas y en la que se implica con un socio accidental: "Juan" (Gastón Pauls). Sin embargo, y más allá de la estupenda trama, el peso del filme recae en la antológica interpretación de Darín, nunca tan brillante ni talentoso y quien encarna al antihéroe en eterna crisis, desmedidamente carismático y cínico, y quien en muchos momentos pone de su lado al vidente, haciendo clic con el auditorio que lo llega a sentir como un cómplice reivindicatorio, ya que en nuestros países no existe alguien que no se haya sentido estafado por el sistema y por lo tanto, desea una revancha. Hay dos momentos brillantes en el filme: la "verdad de la calle" que Darín muestra a Pauls, en una radiografía urbana cinematográfica de estupenda factura, y por supuesto, el final de la película, que nos deja en los asientos masticando la sorpresa y con un ligero sentimiento de también haber sido engañados. (27/jun/2006) [N del R: Acabamos de enterarnos (01/07/06) del repentino fallecimiento de Bielinsky en Brasil. Fatal coincidencia. Requiem para un talento]. Disponible en: Programación de cable. |
Boys Don't Cry Los Chicos No Lloran | EEUU, 1999 | Dir: Kimberly Peirce | 118 min. Un error común es considerar a esta película como un manifiesto lésbico o un documento en favor de la homosexualidad. Nada más lejano a la verdad, "Boys Don't Cry" es una enérgica puesta en escena en favor de la búsqueda de la propia identidad y de la lucha permanente por escapar de un destino que parece signado por la mediocridad. El nivel de emotividad en el film desborda la pantalla y nos estrella con una realidad dibujada de manera cruda y magistral por la directora, a quien el proyecto le tomó 5 años y que por momentos parecía más una obsesión imposible que un plan de filmación. A través de Brandon Teena (Hilary Swank), un muchacho macilento que oculta su verdadera identidad (es una mujer), descubrimos su incesante intento por safarse de la crueldad de una suerte miserable. El trabajo actoral de Swank es imponente, ella es una mujer interpretando a una mujer interpretando a un hombre, y de esa complejidad psicológica emerge el talento de Swank para asombrarnos con sus inflexiones interpretativas y sus sutiles pasos entre una psique femenina y una masculina. Chloë Sevigny (otra divina de cuidado) interpreta a Lana Tisdel, el objeto romántico de Teena, y de esa sinergia emana gran parte del caudal emotivo de la película. Todos los demás personajes son igual de solitarios, igual de sórdidos, igual de perdidos. Este es in filme imprescindible, desestupidizador y humanizante. (13/jun/2006) Disponible en: Programación de cable | DVD (Polvos Azules) |
Papillon Francia/EEUU, 1973 | Dir: Franklin J. Schaffner | 150 min. Steve McQueen debe ser uno de los actores más entrañables del otrora interesante Hollywood, y es que uno lo recuerda como aquel protagonista de acción con un lado humano que podía aflorar en cualquier momento, que podía sentirse atribulado, dubitativo; para luego regresar con una broma y un gesto desafiante a su rol de hombre duro. Además, McQueen tenía un carisma y presencia avasalladoras, que llenaban la pantalla con su sola aparición. En "Papillon" encarnó al ansia de libertad, incansable, se llamaba "Henri 'Papillon' Charriere". Es la historia de una escapatoria perpetua, en medio de un régimen carcelario inhumano y en el que conoce a "Louis Dega" (un formidable Dustin Hoffman) con quien se enfrenta a todas las vicisitudes inimaginables para formular su huída que a todas luces es imposible. "Papillon" es un largometraje extenso pero que no agota en ningún momento, uno acompaña a McQueen en su sufrimiento y su obstinación por la libertad, y se compadece al verlo torturado en la reclusión, viéndose en la necesidad de comer insectos para no morir y pensando sólo en el objetivo final: ver la luz de la liberación. "Papillon" se hace viejo, escapa, es vuelto a atrapar para seguir intentando. El final es poético, desquisiado. Nos quedamos con la frase final de McQueen en medio del mar en una balsa precaria (antológica y en McQueen, de absoluta vigencia): ¡Hey you bartards!, ¡I'm Still Here! (17/may/2006) Disponible en: Programación de cable | DVD (Polvos Azules) |
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Buffalo '66 EEUU, 1998 | Dir: Vincent Gallo | 110 min. El cine vuelve a ser el cine cuando ocasionalmente nos brinda fantásticas sorpresas como esta película del hasta ese momento desconocido Vincent Gallo. Buffalo '66 fue una de las principales contribuciones para que el público virara hacia el cine independiente y disfrute de otras alternativas, y de qué forma lo hizo. Gallo es un tipo iconoclasta tanto dentro como fuera de la pantalla, que nos involucra en una ácida crítica a la sociedad estadounidense y a la mostración desgarrada de la psicopatía del sujeto urbano común, siempre en clave sarcástica y a través de una historía en apariencia absurda: Billy Brown (el propio Gallo) sale de purgar prisión y se enfrenta a un ridículo dilema, debe visitar la casa familiar sosteniendo la mentira que utilizó para justificar su tiempo carcelario, por lo que debe buscar una "esposa", un auto y un traje para realizar aquella visita. A partir de ello, suceden hechos absurdos sostenidos con diálogos bizarros, envueltos en hilaridad pero llenos de reflexiones y mensajes profundos. El encuentro con Layla (Christina Ricci), quien es la "secuestrada" por Brown sólo alimenta el vértigo de los hechos, y la química entre los dos estupendos actores gobierna la película, pletórica además de homenajes a otros directores, guiños culturales, excelentes actores, y un inicio y un final de antología. Si no la vió búsquela con urgencia. (30/abr/2006) Disponible en: Programación de cable. |
Swimming Pool La Piscina | Francia/Reino Unido, 2003 | Dir: François Ozon | 102 min. François Ozon sorprendió a la crítica y al público con este filme de gran factura. Con él, Ozon guía y manipula al espectador a su antojo, haciéndole desvariar y paseándolo indiscriminadamente entre la realidad y la fantasía. "La Piscina" es un thriller estupendamente articulado y con un final que no se debe divulgar a quien no la ha visto. Para esta película, Ozon convocó a una dupla de actrices que no pudo ser mejor: la experimentada y competente Charlotte Rampling en el papel de la escritora "Sarah Morton"; y la perturbadora presencia de Ludivine Sagnier en el papel de la inolvidable "Julie" (precisamente de la Sagnier, nos ocupamos en nuestra Galería Divina). Todo se inicia a partir de una argumento muy simple: la escritora Morton decide alojarse en la casa de su editor para superar una crisis creativa y para poder trabajar en paz, sin imaginar que a los pocos días de su plácida estadía, irrumpe en ella la hija rebelde del dueño de casa: Julie. La conducta de Julie, su procacidad y su liberalismo sexual alteran a Morton a partir de lo cual se genera una extraña relación entre ellas que se va retorciendo conforme a los insólitos acontecimientos. Un ejercicio maestro del suspenso inteligente. (08/abr/2006) Disponible en: Programación de cable | DVD (Polvos Azules) |
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American History X Historia Americana X | USA, 1998 | Dir: Tony Kaye | 119 min. Para este filme, Edward Norton transformó su físico de una forma impresionante, sólo para hacer creíble la rudeza y violencia de un neonazi y su evolución intelectual, su ascenso en la infame pirámide del racismo y su descalabro cognitivo luego de purgar unos años en prisión. Esta película trata de eso mismo, de que una experiencia (carcelaria, en este caso) puede trastornar las creencias y someter a prueba los más ferreos dogmas; puede desnudar la realidad de la filosofía circunstancial, la poquedad de unas directivas que dicen: "No importa quién es, si es distinto a ti, elimínalo". Cuando Derek Vinyard (Norton) sale de prisión, su misión y rencores personales se vuelcan a tratar de salvar a su hermano Danny (Edward Furlong) de la senda que él mismo le había trazado. Lo suyo es un proceso de redención que trae consecuencias funestas, lo asfixian, lo aturden; la pequeña pandilla nazi se vuelve contra él, pero también sus anteriores víctimas. Todo, en suma, lo persigue. Una pregunta flota en el aire: ¿en qué hube creído?, ¿estás seguro de lo que tú crees?. Algunos cortos de vista pueden ver algún ánimo moralizador en la película, lo cierto es que su discurso va más allá, se trata de encontrar los caminos personales, excentos de los discursos que la sociedad nos sirve en bandeja. Brillante, violenta y trágica. (19/mar/2006) Disponible en: Programación de cable. |
Hedwig and the Angry Inch USA, 2001 | Dir: John Cameron Mitchell | 95 min. A propósito de la puesta en escena en teatros locales de esta obra de John Cameron Mitchell perteneciente al circuito off-Broadway de los 90, repasamos la versión cinemátográfica de una obra redonda. Cameron Mitchell es el eje absoluto de toda la idea, una que sólo él puede realizar a cabalidad ya que depende de todos sus talentos como guionista, compositior, cantante, performista, cineasta y director. La sociedad siempre tiende a convertir los productos de temática contracultural en los bichos raros del sistema, ergo, las minorías que se sienten de plácemes con estas incursiones las asumen como referentes de "culto" y suele decirse que sólo en aquellos circuitos se les da la real valía. Esto es falso ya que cualquier cinéfilo promedio es capaz de apreciar en "Hedwig..." una bellísima e interesante propuesta acerca de la búsqueda existencial, la exclusión social y la batalla por la consecusión de los propios sueños. Cameron Mitchell despliega toda su sensualidad, se trasviste para interpretar a Hedwig, atormentada por esa maldita pulgada que le quedó de una mala operación transgénero, pero eso es lo de menos. Este es un musical en el que la historia es narrada a través de la estupenda música compuesta para la obra, es una patada a la indiferencia y un grito desgarrado de los que buscan la libertad de ser y amar. Búsquela y no se arrepentirá. Disponible en: Programación de cable. (24/Feb/2006) |
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La Strada La Calle | Italia, 1954 | Dir: Federico Fellini | 104 min. La Strada es una obra maestra mire por donde se le mire. Es probablemente la primera de las grandes películas de Fellini. Esta es la simple historia de dos perdedores deambulando en la miserable Italia post II Guerra Mundial: Zampanó (Anthony Quinn) y Gelsomina (Giulietta Masina). El primero, un bruto performista callejero cuyo único show de fuerza lo hace sobrevivir. La segunda, una tímida mujer, inocente y pura comprada por Zampanó a su paupérrima madre para que ésta le ayude en su acto y le siga por su periplo italiano. En esa desventura existencial Fellini desarrolla una poderosa historia acerca de la miseria (material y espiritual) y de la búsqueda incesante de esperanza. El desarrollo de los personajes es tan profundo que parecen paridos por el propio Fellini, las interpretaciones de Quinn y Masina son soberbias y desgarradoras; esta es una película que emociona no sólo por el drama de narrar una historia desde el fracaso, sino porque tiene una vigencia tan indestructible que uno siente en carne propia el desarraigo, la frustración, el miedo, la obscura aventura de la vida (y la muerte). La fotografía en blanco y negro y la música de Nino Rota no hacen más que ponerle los puntos finales a una obra de arte en todos los sentidos. (7/feb/2006) Disponible en: DVD (Polvos Azules) | Programación de cable. |
Paris, Texas Francia/Alemania, 1984 | Dir: Wim Wenders | 147 min. Es un pecado considerable dejar pasar una película como "Paris, Texas". Debe ser una de las mejores de Win Wenders y una de las mejores de los 80. A partir de un hecho absurdo: un personaje aparece caminando de la nada en el desierto texano, se desarrolla una historia que compromente la escencia misma de las relaciones humanas, de cómo somos afectados y afectamos a nuestros seres más cercanos y de la renuncia o asunción de este sentimiento. Travis (un genial Harry Dean Stanton) es aquel caminante que luego de ser hallado, interrogado y reencontrado luego de algunos años por su hermano; inicia una búsqueda personal de su pasado y sus trágicos afectos, siempre con el recuerdo ensombrecedor, melancólico e irrenunciable de su amada Jane (la bella entre bellas Nastassja Kinski). Los minutos finales del filme pertenecen a los anales de la mejor cinematografía mundial: la conversación en el locutorio del antro burdelesco entre Travis y Jane, los colores, las palabras, las verdades, el reencuentro, la fatalidad de la solución. Todo deja impacto hasta en la sensibilidad más endurecida. Cuestión aparte es el soundtrack a cargo de Ry Cooder (el mismo de Buena Vista Social Club), un insuperable homenaje al blues. (17/Ene/2006) Disponible en: DVD (Polvos Azules) |
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Taxi Driver EEUU, 1976 | Dir: Martin Scorsese | 113 min. El binomio Paul Schrader (guionista) y Martin Scorsese (director); unido al talento de Robert De Niro, resultaron una mezcla contundente. Esta película sin duda marcó una época: el renacer del cine norteamericano en los 70 cuando los "directores" tomaron la batuta de la industria por algunos años. La imagen de New York, asfixiante y pútrida, casi una alcantarilla expuesta; y las correrías de un díscolo veterano de Vietnam (De Niro) consolidan uno de los poemas cinematográficos de mayor fuerza visual e impacto emotivo. Jodie Foster es la prostituta adolescente y la vía de redención para Travis Bickle, el lunático en mención. Betsy (Cybill Shepherd) es el deseo inalcanzable; el momento político de la ciudad y los personajes sub-urbanos confluyen para el estallido de Travis, quien despliega su ánimo justiciero confabulando la muerte del sucio candidato Charles Palantine pero que luego gira hacia el "rescate" de la niña mancillada. La escena final debe ser una de las más sangrientas y violentas de la cinematografía pre-Tarantino. La visión de este filme a temprana edad es deslumbradora, desahuevante, una bofetada a la inocencia. (27/Dic/2005) Disponible en: Programación de cable | DVD (Polvos Azules). |
Dog Day Afternoon Tarde de Perros | EEUU, 1975 | Dir: Sidney Lumet | 124 min. Con Sydney Lumet, Al Pacino logró su consagración como actor; tanto en "Serpico" (en el papel de un policía incorruptible acorralado por el sistema), como en "Tarde de Perros", sus performances fueron notables, desgarradoras, fidedignas y emotivas. "Tarde de Perros" está basada en hechos reales acontecidos en la ciudad de New York: un desequilibrado y extraño sujeto, involucra a algunos amigos para una empresa en apariencia sencilla, robar un banco con escaso cuidado policial. Naturalmente, todo sale mal y les caen encima, pero es allí cuando Sonny Wortzik (Pacino) se transforma poco a poco en un vocero de la frustración urbana, vocifera en la puerta del banco ante un espontáneo auditorio y el cerco policial, arroja dinero y grita "¡Atica!, ¡Atica!", en alusión a un nefasto incidente policial en una cárcel neoyorquina (racismo y abuso). Así, obtiene la atención de los medios, su historia viaja por las redacciones de los diarios y la situación de los rehenes en el banco cada vez se agudiza más. "Sal" (el estupendo John Cazale) es el otro involucrado en medio de esta historia con componentes homosexuales, existenciales y dramáticos. Este tipo de películas eran programas en la TV de señal abierta en los años 80, hoy ya no queda ni rastro de ellas y la TV es cada vez más vacua. Una lástima, se necesitan los antihéroes de antaño. (27/Dic/2005) Disponible en: Programación de cable | DVD (Polvos Azules). |
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Once Upon a Time in America Érase Una Vez en América | Italia/EEUU, 1984 | Dir: Sergio Leone | 227 min. Nostálgicos que no hayan visto esta película, ¡agárrense!. Sergio Leone hizo de este filme un poema a la amistad y a la edad de la inocencia. Tiene un metraje extenso pero jamás llega a cansar, tanto por la mano del director como por lo cautivante de la historia, la de un grupo de amigos desde sus años infantiles hasta su descomposición en el tiempo. Robert De Niro (como David 'Noodles' Aaronson) vuelve a ofrecer una actuación notable y es el eje narrativo del la trama. James Woods (como Maximilian 'Max' Bercovicz) es el antagonista y la encarnación de la traición. Todo sucede en el Brooklyn de los años de la prohibición y de la proliferación de gánsters. De Niro vuelve al barrio luego de 30 años y en ese viaje se enfrenta a los fantasmas del pasado, a sus viejos recuerdos y a sus afectos perdidos. El soundtrack del filme es un tema aparte ya que Ennio Morricone y sus composiciones enriquecen a la película de manera notable, con melodías entrañables y evocativas que quedan en la memoria para siempre. Esta es una película para compartir, para obsequiar; es de aquellos filmes que por ratos pueden apelar a cierta sensiblería perdonable ya que el resto de ella (fotografía, música, actuaciones, guión, etc) la disculpa a cabalidad. Consígala pronto y no se arrepentirá. (27/Dic/2005) Disponible en: Programación de cable | DVD doble (Polvos Azules) | Programación de señal abierta. |
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