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Suicídese Aquí
por Gustavo Alejos Villar

Hace unos tres años se perpetró una ignominiosa remodelación en el otrora bello Puente Villena de Miraflores, so pretexto de detener los afanes suicidas de cientos de agobiados limeños. Ante la necesidad de recuperar los espacios urbanos con potencial turístico, pero sobre todo, con la urgencia de satisfacer la demanda suicida de los tiempos actuales, proponemos un nuevo lugar, un nuevo puente para ejercer con toda libertad, seguridad e higiene, el derecho de largarnos de la fiesta antes de que esta acabe. Esperemos que algún inversionista o constructora se anime a evaluar la idea en pro de deshacer las "ocurrentes" ideas municipales.
 
 
Escríbenos a lapsus@email.com
   
Antecedente: Érase una vez un puente...



El Puente Villena Rey del distrito de Miraflores fue construido en 1967-1968 durante el gobierno del Arq. Fernando Belaúnde. Debido a su ubicación frente a la costa y su forma plástica, se convirtió con el tiempo en uno de los más bellos del Perú. Sus bajas barandas le brindaban emoción y la sensación de libertad al cruzarlo. Por ello, por su histrionismo, por su altura y por sus valores poéticos, muchos suicidas lo han escogido a través del tiempo como su lugar predilecto para largarse de este mundo.

...hasta que un día del 2004
El suicidio debería ser un derecho aútónomo de la persona, sin embargo, el Estado se arroga su control y vigilancia. Las autoridades parecen haber deducido que el Puente Villena es suicidógeno, es decir, que su existencia incita el suicidio. ¡Cosa más estúpida!, pero así parece. El suicidio no es cuestión de sitios, tiene que ver con el desencanto existencial con el hartazgo de existir; es un lío ontológico, sociológico, antropológico, psiquiátrico.

Que el Puente Villena se haya convertido con el tiempo en un lugar dilecto por los suicidas (al igual que el último piso de la torre del Centro Cívico de Lima) no tiene que ver con el puente en sí, pero las autoridades municipales de Miraflores hubieron entendido lo contrario.

En EEUU, el suicidio es la 2ª causa de muerte y podríamos apostar que la 1ª tiene que ver con la posesión de armas; pero esto no se dice, se prefiere endilgar la mortandad al cigarrillo y al cáncer, cosa conveniente para los intereses financieros de las grandes compañías farmacéuticas.
Así, en el 2004, se adoptó la "brillante" decisión de encapsular el Villena con una estructura de policarbonato, con la única finalidad de impedir que la gente se arroje desde sus alturas. Al puente Golden Gate en San Francisco (LA), se le detectó la misma tendencia. Lo que se hizo en ese caso fue pintarlo de color rojo, ya que está demostrado que este color disuade los ánimos suicidas. El Golden Gate ahora es rojo, pero no se le alteró la estructura ni sus valores arquitectónicos. Al Villena sí.

Con esto, se ha afeado al Villena de una manera pasmosa, y se le ha quitado su belleza natural. Este asesinato turístico es tan idiota como prohibir la venta de veneno para ratas en las tiendas para así evitar más suicidios. Incluso, se han apostado guadias llamados "Angeles del Puente" que no son más que serenos que impiden que cualquier transeúnte se detenga a apreciar la vista ya que ello, según los municipales, encierra el peligro de arrojase. En consecuencia, la gente ahora se mata tirándose de sus extremos y encontrando una muerte más dolorosa desbarrancándose en el acantilado.
Propuesta: recuperen al Villena, y suicídese usted, aquí...

Nuestra propuesta se ubica en un espacio contiguo al huachafo "Parque del Amor", muy cerca a uno de los extremos del Puente Villena.

Este espacio sirve de preámbulo a un nuevo puente instalado en el acantilado contíguo. Se le ha denominado "Parque del Dolor" ya que con seguridad allí llegarán las almas impías en busca de su solución final.

Las bancas de este parque se disponen todas hacia el horizonte para la meditación previa del suicida. luego, dos ingresos laterales (el ingreso es totalmente libre) sirven de acceso al puente.

Al inicio de estas escaleras, se disponen dos buzones para uso crítico del suicida, para dejar la última carta a la familia o la/el amante, o simple notificación judicial. Mátese dejando todo en regla.

El pequeño puente se subtiende entre dos peñascos sobre la avenida Costa Verde, posee la altura suficiente para asegurar una muerte instantánea y digna.





Arriba: Vista desde el mar del puente propuesto. Éste remata en la avenida de vuelta de la Costa Verde.

Derecha: El Árbol de la Desolación en el Parque del Dolor.

Derecha Abajo: Vista del Puente desde el Parque de la Desolación. Se tiene como fondo, la inmesidad del océano.

Abajo: Apunte del recorrido mortuorio, desde el Parque del Dolor hasta el Puente para Suicidas.




Concepto: Hundirse, descender, no concluir el trayecto, buscar el vacío, caer.

Fin del Trayecto

1. Base del Puente para Suicidas.
2. Plataforma de Impacto.
3. Arbustos anti-mirones.
4. Estacionamiento para ambulancia.
5. Estacionamiento para el fiscal.
6. Av. Costa Verde










Plataforma de Impacto

1. Material: piedra caliza.
2. Canaletas laterales para recojo de sangre y otros fluidos.
3. Valiente.

• Gráficos 3D: Lorenzo Salinas Castro / Felix Donayre Pachas
•• Dibujos y Montaje Fotográfico: Gustavo Alejos Villar
••• La versión primigenia de este artículo apareció publicada en la Revista Cultopía #3 en Junio del 2004.

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