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v i d e o c i n e
Filmoteca Breve 1
por LAPSUS

Esta colección de escenas cinematográficas propone evocar a la nostalgia, recordar momentos pasados, ambientes idos y sensaciones especiales que solamente el cine es capaz de brindar o provocar. Nuevamente "auspiciados" por YouTube (ese inclasificado universo audiovisual) hemos querido traer a esta revista momentos cinematográficos que atesoramos con pasión y gloria. La elección, por supuesto, es subjetiva, pero busca sintonizar con algunos o muchos de nuestros lectores; y mejor aún, busca inculcar la curiosidad por estas películas y con ello dar el puntillazo final para animar a algunos cuantos a buscar, alquilar o comprar dichos filmes y así volverlos a atesorar ad infinitum. Apague la luz y suba el volumen.
 
 
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Bitter Moon
EL BESO LÉSBICO DE AÑO NUEVO
Luna de Hiel (1992) - Roman Polanski

Cuando Fiona (la exquisita Kristin Scott Thomas) estaba bastante harta de que su marido Nigel (Hugh Grant) anduviera babeando tras la misteriosa y seductora Mimi (Emmanuelle Seigner), le advierte: "Ten cuidado Nigel, cualquier cosa que hagas yo la puedo superar". El tonto y acartonado Nigel no podía resistirse ante Mimi, pero más aún, no podía resistirse a saber su historia, contada magistralmente por su propio marido, un inválido y mefistofélico Oscar (magistral y perverso Peter Coyote). En la fiesta de año nuevo que se celebraba en el crucero (la historia se desarrolla en uno), Fiona decide aparecer para poner en evidencia a su maridito, que seguía tras las faldas manipuladoras de Mimi, pero además, para darle una lección. Fiona entonces los observa bailar. Nigel se da cuenta, va hacia ella, incómodo. Fiona lo ignora. Es entonces cuando se escuchan los primeros acordes de "Slave To Love" (Bryan Ferry) y al ritmo de aquella canción intoxicante y lúbrica, Fiona y Mimi ensayan una danza para el recuerdo, escandalizando a los presentes pero sobre todo al mongo de Nigel que no puede creer lo que está viendo: su británica y sacrosanta esposa entregada a los vapores de Lesbos. Todo esto ocurre en esa atmósfera densa, lúgubre y retorcida que sólo el maestro Polanski puede crear. La escena queda para siempre en la memoria, marca, afecta el interior, y más cuando uno tiene 13 años y es un recién iniciado es estas artes. Lo que sigue tras esta escena es mucho mejor aún, pero por esta vez lo dejaremos en suspenso.
The Deer Hunter
MIKE Y NICK EN LA RULETA RUSA
El Francotirador (1978) - Michael Cimino


Esta no es una película bélica a pesar de que la escena pueda sugerirlo, por el contrario, "The Deer Hunter" es un filme sobre la amistad, un canto desgarrado acerca de los lazos que nos unen a las personas: la familia, el afecto, la fatalidad. Un grupo de amigos judíos rusos, hijos de inmigrantes en EEUU, ven alteradas sus vidas por la llegada de la guerra de Vietnam. La película no se reduce a mostrar solamente su periplo bélico, sino que explora todos los aspectos de sus vidas (antes, durante y después de la guerra). Sin embargo, durante el infierno vietnamita estos amigos se vuelven a encontrar en una circunstancia límite: son capturados por las fuerzas vietnamitas quienes además de maltratarlos, los obligan a jugar a la Ruleta Rusa (aquel fatídico juego con una bala y un revolver de seis cargas) mientras apuestan cuál de los americanos será el último en volarse la tapa de los sesos. El horror de la escena puede llegar a ser traumatizante. Steven (John Savage) es el primero en sucumbir a los nervios y por ello lo aíslan en una masmorra sumergida en el río. Ponen frente a frente, entonces, a Michael (Robert De Niro) y a Nick (formidable Christopher Walken). Ambos se reconocen mientras en el fragor del momento van aflorando sus temples y debilidades. Nick siente pánico. Mike entonces, tiene que tomar el control y urdir un plan casi-suicida para intentar escapar. "No te preocupes, Nicky", le dice, "saldremos de aquí". Entonces le habla a su verdugo vietnamita y le propone: "Ahora yo quiero jugar con tres balas en el tambor. No con una sino con tres. ¡Tres!..."
In The Mood For Love
LA DULCE MELODÍA DEL AMOR CONTENIDO
Con Ánimo de Amar (2001) - Wong Kar Wai


Una de las obras maestras del cine contemporáneo, sin lugar a dudas. Esta película nos habla del amor como una carga, como un lastre que uno debe arrastrar inevitable. Algunas circunstancias obligan a los seres humanos a actuar en contra de su propia felicidad, porque establecemos que eso es lo mejor, que hay que pagar precios, que el amor no lo es todo en la vida y más importante son un millón de cosas más, millón de cosas que permiten que uno sobrevida en este mundo. Chow (el actorazo Tony Leung) ama a Su (Maggie Cheung), ambos se aman, en realidad, pero su amor no puede ser, está contaminado, prohibido, castrado por una circunstancia en la que ellos nada tuvieron que ver. Sin embargo, ambos se van enamorando, entablando una relación extraña (sus respectivos esposa y esposo, son amantes). Wong Kar Wai, con sutil habilidad, se vale de un leit motiv musical para el filme, recurre a una vieja balada japonesa: Jumeji's Theme (Shigeru Umebayashi) para plasmar cinematográficamente sus cercanías, sus tropiezos en la calle, sus pequeñas complicidades. El uso de la cámara lenta, la presencia de la música, y otros personajes inanimados como la lluvia o el humo del tabaco simplemente componen una atmósfera inigualable. La mirada de Chow, la vergüenza de Su; todo absolutamente contenido. Y no es sólo una, son varias de estas escenas a lo largo de toda la película. Hasta el final.
The Godfather: Part II
EL JOVEN VITO ASESINA A DON FANUCCI
El Padrino II (1974) - Francis Ford Coppola


En este caso en particular muy poco se puede decir o agregar sobre una conocida obra maestra como El Padrino II (superior, en modesta opinión, a la primera). La película es un extraordinario paralelo entre dos vidas: la del joven Vito Corleone (Robert De Niro); y la de quien en un futuro será su hijo y heredero: Michael Corleone (Al Pacino). La escena que evocamos debe ser una de las más hermosas de la historia del cine mundial. El joven Vito maquina un plan para eliminar al matón del barrio, al bravo de la zona, a Don Fanucci (La Mano Negra); y así, poder afincarse paulatinamente él y sus socios como los nuevos dueños de la calle. El escenario para la ejecucíon de este plan no podría ser más impactante: los suburbios neoyorquinos de la década de los 20 (ambientada espectacularmente), una celebración religiosa popular de los inmigrantes italianos (una procesión simplemente bella), la fotografía, el sonido, Robert De Niro trepado en los techos siguiendo a Don Fanucci desde las alturas, la actuación —en fin— de todos los involucrados, la inexpresividad del joven Vito, la malicia de Fanucci. El cine en su máxima expresión. Películas y escenas como ésta, son las que generan adicción al cine, las que convierten a seres comunes y corrientes en cinéfilos impenitentes. La resolución final de la misma, cuando el joven Vito regresa a su familia luego de cometer su plan, es poco más que estupefaciente. Un grande De Niro.
Trainspotting
LA SOBREDOSIS DE RENTON
Trainspotting (1996) - Danny Boyle


Una de las películas capitales de los 90, sobre todo para quienes transcurrimos la primera juventud durante aquellos años. Trainspotting (la gente siempre dice: "traspoitin") es una de las primeras películas alturadamente herederas de "Pulp Fiction", (una de las bisagras cinematográficas de la historia como "Citizen Kane", "Star Wars", etc). Danny Boyle, opera con inteligencia en este formato de cine moderno en el cual prima la banda sonora, los viajes oníricos del director y una edición innovadora. Renton (Ewan McGregor) forma parte de una manchita drogadicta y perdedora (losers and junkies), sin mucho futuro en la Escocia noventera en donde ellos se sienten atrapados y marginados por el sistema. Luego de una de sus habituales fechorías, Renton es conminado a asistir a un programa de desintoxicación, su amigo Spud (Ewen Bremner) no tuvo igual suerte y fue a parar tras las rejas. La metadona proporcionada para tratar su adicción no es suficiente para los apetitos lisérgicos de Renton, y a modo de celebración por su benigna condena, se escapa de la vigilancia de amigos y padres para sucumbir una vez más ante las delicias sintéticas de la heroína. Entonces la escena inicia al amparo de la sugerente voz de Lou Reed y el tema "A Perfect Day" comienza a sonar. Naturalmente, una sobredosis es la consecuencia, graficada con arte, creatividad e ingenio por el director Boyle. Simplemente inolvidable. Como cuestión extra, el video que mostramos incluye la traducción al castellano de la canción de Reed.
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